BernardKizer

RESOLVIENDO TUS DUDAS

Preguntas frecuentes

¡Hola, consentida! Aún no tengo una fecha específica para comenzar las consultas. Pero si te interesa, escríbeme a support@kizermethod.com y te notificaré para que seas de las primeras en agendar tu cita.

Para nada son una enfermedad, consentida, sino dos fases naturales de la vida de la mujer.

La premenopausia es el período entre tu etapa reproductiva y el cese de tu menstruación. Míralo como un «pasillo» que debes recorrer antes de llegar a la menopausia. 

Puede comenzar entre los 30 y 50 años, pero en promedio cerca de los 47 años.

Ocurre debido a que las hormonas reproductivas, como el estrógeno, la progesterona y la testosterona, comienzan a fluctuar. Este desequilibrio hormonal puede provocar varios signos y síntomas que pueden durar semanas, meses o incluso años.

La menopausia es el momento en la vida de la mujer deja de menstruar durante 12 meses consecutivos. Generalmente, ocurre entre los 45 y 55 años, siendo 51 años la edad promedio. El proceso es el resultado de la reducción natural de la producción de hormonas reproductivas, como el estrógeno y la progesterona.

Tanto en premenopausia como en menopausia los signos son diversos y cada mujer los experimenta de manera única. Algunas atraviesan estas etapas sin ningún malestar, otras pueden sentir unos pocos y están las que los sienten todos.

Las dos fases comparten algunos síntomas. Sin embargo, existen diferencias clave que las distinguen.

Síntomas comunes en premenopausia y menopausia:

  • Ciclo menstrual más largo o más corto (solo en premenopausia)
  • Menstruaciones faltantes (solo en premenopausia)
  • Menstruaciones más abundantes o escasas (solo en premenopausia)
  • Problemas de sangrado uterino (solo en premenopausia)
  • Oleadas de calor y sudoraciones nocturnas
  • Trastornos del sueño
  • Cambios de humor e irritabilidad
  • Depresión y ansiedad
  • Sequedad vaginal que provoca dolor durante las relaciones sexuales
  • Pérdida de concentración
  • Niveles elevados de colesterol que pueden provocar enfermedades cardíacas
  • Aumento de peso y metabolismo lento.
  • Pérdida de cabello o cabello más delgado
  • Disminución de la libido
  • Cambios en la memoria o concentración
  • Dolores de cabeza
  • Palpitaciones del corazón.

La buena noticia es que existen soluciones naturales y cambios en los hábitos de vida que pueden mitigar estos síntomas, sin recurrir a medicamentos en todos los casos.  En el blog tienes mucho contenido valioso al respecto. 

Sin embargo, siempre es aconsejable que estas estrategias se acompañen de un seguimiento médico, si ya existe una condición de salud existente.

En la transición a la menopausia suelen aparecer los primeros síntomas. Si llegas a sentir molestias, es recomendable ir a un médico especialista en salud hormonal que detecte en qué etapa estás y te ofrezca soluciones para manejarlos. 

Entre ellos:

  • Períodos menstruales abundantes, irregulares, prolongados o entre períodos.
  • Sofocos intensos, problemas para dormir, tensión arterial alta, cambios del estado de ánimo o en la función sexual.
  • Problemas vaginales y en la vejiga.
  • Y cualquier otro que te limite o afecte tu calidad de vida.

Durante la premenopausia, aunque la fertilidad disminuye, tus ovarios siguen liberando óvulos, por lo que aún puedes quedar embarazada. 

La probabilidad es menor que antes, pero no desaparece hasta que pases un año entero sin menstruación. 

Si buscas un embarazo en esta etapa, hay tratamientos de reproducción asistida. 

Sin embargo, toma en cuenta que un embarazo durante esta etapa puede ser de alto riesgo para ti y el bebé, con posibles complicaciones como aborto espontáneo, parto prematuro, diabetes gestacional e hipertensión gestacional. 

Durante la premenopausia, las fluctuaciones hormonales, trastornos del sueño y cambios emocionales pueden interactuar para afectar la salud mental de una mujer.

En algunas mujeres se manifiestan en el día a día, con situaciones como:

  • Cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, ansiedad, tristeza).
  • Reacciones emocionales desproporcionadas a situaciones comunes, potenciadas por el estrés emocional.
  • Disminución de la motivación y energía, a menudo asociadas con las alteraciones del sueño y las fluctuaciones hormonales.
  • Dificultades para concentrarse y problemas de memoria, que pueden agravarse con la falta de sueño.
  • Problemas para conciliar o mantener el sueño, debido a los sofocos y los sudores nocturnos.

Pero no te asustes, la salud mental en la premenopausia se puede gestionar eficazmente con soluciones naturales y cambios de hábitos. Aunque si sientes que te superan, puedes buscar ayuda con médicos especialistas y tratamientos sicológicos. 

Recibe contenido exclusivo

Sé parte de nuestra comunidad de mujeres

Entérate de las novedades más recientes, sorpresas y contenido para cambiar tu vida

Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista
Tu guía está lista